Propone una reconstrucción de algunas facetas relevantes del realismo jurídico estadounidense que han sido frecuentemente desatendidas por la literatura iufilosófica. sin embargo, su propósito no es únicamente histórico: la obra busca mostrar que el enfoque teórico y metodológico de los realistas estadounidenses conserva plena utilidad para comprender el derecho y la práctica jurídica contemporánea.
A lo largo de cinco capítulos, el libro examina las tesis del instrumentalismo de John Dewey que influyeron decisivamente en el realismo estadounidense, así como la concepción instrumentalista del derecho la teoría realista de la interpretación, incluido su conocido escepticismo extremo». Asimismo, recupera aportes poco explorados de Max Radin sobre la interpretación, las decisiones judiciales y la ciencia jurídica, y analiza la reflexiones de Karl Llewellyn en torno al complejo problema de la «observancia del derecho




